Implementar es solo el inicio: El arte de mantener vivo tu Modelo de Prevención del Delito (MPD)
Muchos creen que el éxito de un MPD se alcanza el día de su lanzamiento. Gran error. Implementar una estructura sólida es solo el primer paso; el verdadero desafío —y donde reside el valor real— es en su mantenimiento y evolución constante. Un MPD que no se gestiona día a día se convierte rápidamente en un «checklist» vacío que no detiene riesgos ni inspira conductas.
La implementación efectiva de un MPD debe trascender la mera formalidad de un «checklist» para convertirse en un factor estratégico de la gobernanza y un promotor clave de la cultura de ética y cumplimiento de la organización. Para lograrlo, la Alta Dirección debe posicionar el compliance (cumplimiento) como un pilar estratégico de la sostenibilidad y el éxito a largo plazo, equiparándolo en importancia con las operaciones clave y la dirección estratégica.

La estrategia se basa en el Liderazgo Visible y el Compromiso Activo de la alta gerencia y el órgano de gobierno, quienes deben establecer y defender los valores corporativos y demostrar un compromiso activo, visible, consistente y sostenido con el estándar de conducta requerido. El Tone at the Top (o tono desde la cima) es esencial para desarrollar, mantener y promover una cultura de compliance a todos los niveles de la organización.
A nivel operativo, el MPD debe ser un sistema vivo plenamente integrado en los procesos de negocio, lo que requiere garantizar la independencia, autoridad y recursos adecuados para la función de compliance. Para internalizar el mensaje ético, la Formación Continua es crucial. Al lograr que el personal entienda la relevancia de las obligaciones en sus propias actividades, se asimila una cultura ética que promueve la transparencia y buena gobernanza, lo que a su vez aumenta la confianza de terceras partes y se traduce en el desempeño eficaz y el éxito sostenido de los procesos.
Finalmente, el MPD debe estar sujeto a un ciclo de mejora continua, mediante el monitoreo, la medición y la evaluación periódica de su eficacia, incluyendo la revisión por la dirección y la realización de evaluaciones por terceros independientes, según las modificaciones recientes a la Ley N°20.393.
